Está muy de moda el "aprender a soltar", pero nos olvidamos de sostener, reparar, cuidar, amar y no salir huyendo cuando todo se complica.
He leído esta frase hace unos días. Estaba atribuida a Fer Herrera. No conozco la autora, si tiene o no visibilidad, pero eso se vuelve secundario ante la atención que las palabras que escribió me pidieron.
Considero la práctica del aprender a soltar o desapego merecedora de mucho respeto y reverencio quien la integra en la vida de acuerdo con su significado original y profundo. Las dificultades que muchas veces tenemos para soltar sin sentir vacío o inseguridad nos advierten para posibles lagunas emocionales internas que podemos no estar acogiendo o tratando con amor.
La frase de Fer nos coloca frente a una creencia social que se ha generalizado y que promete que el desapego resuelve todos nuestros conflictos y problemas, bastando aprender a soltar para vivir en paz y felicidad.
Sin embargo, lejos de ser una habilidad simple, el desapego…
He leído esta frase hace unos días. Estaba atribuida a Fer Herrera. No conozco la autora, si tiene o no visibilidad, pero eso se vuelve secundario ante la atención que las palabras que escribió me pidieron.
Considero la práctica del aprender a soltar o desapego merecedora de mucho respeto y reverencio quien la integra en la vida de acuerdo con su significado original y profundo. Las dificultades que muchas veces tenemos para soltar sin sentir vacío o inseguridad nos advierten para posibles lagunas emocionales internas que podemos no estar acogiendo o tratando con amor.
La frase de Fer nos coloca frente a una creencia social que se ha generalizado y que promete que el desapego resuelve todos nuestros conflictos y problemas, bastando aprender a soltar para vivir en paz y felicidad.
Sin embargo, lejos de ser una habilidad simple, el desapego…